Qué mide el detector de fake Teto
Teto y Egen son una clasificación nacida en el internet coreano. Teto es quien decide por su criterio antes que por la reacción ajena. Las emociones salen poco y lo que se queda parado lo resuelve por su cuenta. Egen es el lado contrario. Lee primero la emoción del otro y no soporta que una relación se tambalee. «Fake Teto» es quien se presenta como Teto y luego actúa como Egen. Es decir, el que declara «yo soy Teto» y luego va por otro lado.
Este test no pregunta cómo eres. Solo mira lo que haces. La noche en que te llega un mensaje diciendo que le dolió. Las 24 horas siguientes a decir que no. El segundo exacto después de perder una partida y aguantar el gesto. Media hora después de llegar a casa tras el peor día del año. Esas escenas son las que deciden, no lo que dices de ti mismo. Lo que enseñas delante de la gente no cuenta aquí. Solo importa lo que sale cuando no te mira nadie. Por eso el resultado suele salir bastante distinto de cómo te presentas.
El resultado sale en cinco niveles: arriba, el Teto de verdad certificado; abajo, el Egen disfrazado. Más que el nivel que te salga importa en qué pregunta se te ha parado la mano. Ahí es donde se separan la pose y lo real. Mándaselo al amigo que vive diciendo «yo soy Teto». De un solo veredicto salen dos horas de conversación.






