¿Qué tan adicto a la IA estás, en serio?
ChatGPT, Claude, Gemini... ¿ya no sabes si preguntarle a la IA o a un amigo? Seis niveles de dependencia de IA — desde analógico total hasta medio cíborg.
¿Qué villano de película eres?

Tragedia nacida de querer demasiado a mamá. Amable y sincero recepcionista de motel por fuera — la personalidad de la madre controlando el interior. El ejemplo más aterrador del síndrome del «buen hijo/a» en el cine. La cálida sonrisa al hacer el check-in, la incomodidad cuando te quedas solo en la habitación. Esa dualidad convirtió a Norman Bates en la figura más perdurable de la historia del terror. Cargar con el trauma mientras apareces amable cada día requiere una extraña clase de fortaleza. El asesino más educado de la historia del cine.
El deber filial es el objetivo de vida número uno. Los padres van siempre antes que la pareja. «Déjame consultar con mamá» no es una broma — es el procedimiento estándar. Cuando esa lealtad finalmente se traslada a alguien que se la gana, la devoción se convierte en la cosa más constante imaginable. Nadie se compromete más.
Amable y servicial — las quejas se gestionan con una sonrisa. Pero el estrés se acumula en silencio hasta que un día detona. Encuentra un entorno que no agote esa paciencia y te conviertes en el mejor compañero/a de equipo que cualquier empresa haya tenido. La orientación al servicio y la precisión son genuinamente excelentes.
Todo lo que ganas va a la cuenta familiar mientras sufres ante un café de 3 euros para ti. Esa generosidad te convierte en el pilar silencioso de todos a tu alrededor. Redirigir aunque sea una fracción hacia ti mismo mejoraría drásticamente tu calidad de vida. Gastarte dinero en ti no es culpa — es mantenimiento.