No es que te guste estar solo, es que estás agotado
Desde esta franja el temperamento deja de explicarlo. El tiempo a solas no te está reponiendo. Descansar y seguir cansado significa que el cargador no está enchufado. Lo que queda después de una quedada tampoco son los momentos divertidos, es una auditoría de todo lo que dijiste. Un introvertido real se relaja cuando está solo. Ahora tu cabeza no descansa ni en soledad, y esa es la diferencia decisiva. Esperar en el fondo que se cancele el plan tampoco es preferencia, es una señal de sobrecarga. No es tarde, pero si se deja pasar esto deriva a la franja siguiente. La receta de más soledad no funciona aquí, porque ya has tenido de sobra y no ha servido. Medir el desgaste en paralelo aclara bastante el cuadro.